Por el respeto a los derechos humanos, se conmemora en Ciudad Juárez la vida de Salomón SchlosserEmbajada Mundial de Activistas por la Paz

Por el respeto a los derechos humanos, se conmemora en Ciudad Juárez la vida de Salomón Schlosser

México

Rindiendo homenaje al superviviente Salomón Schlosser, el proyecto “Huellas para no olvidar” llegó a Ciudad Juárez, para en un acto solemne rememorar los trágicos hechos que enlutaron la vida de más de seis millones de judíos y otras minorías, a manos del régimen nazi, hace poco más de setenta años.

Quienes se reunieron en esta ocasión para escuchar la historia de vida del señor Schlosser, conocieron a través de su experiencia las consecuencias del odio y la discriminación en su máxima expresión.

Contextualizando a los asistentes, la directora general de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz (EMAP), Lcda. Gabriela Lara, señaló los objetivos y metas que persigue la Institución a través del proyecto “Huellas para no olvidar”; indicando así, que con el propósito de preservación de la memoria histórica, la humanidad puede reconocer y actuar frente a conductas transgresoras de los derechos humanos y de los valores universales.

«Buscamos promover y dar a conocer la historia de los sobrevivientes del holocausto, porque su historia nos permite aprender, desde el lugar, la profesión y condición en la que estamos, a luchar por la promoción y defensa de los derechos humanos».

En el acto también se hicieron presentes el presidente ejecutivo de los Activistas por la Paz, Dr. William Soto Santiago; el Dr. José Guillermo Dowell, subsecretario general de Gobierno; y el Dr. José Luis Armendáriz, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

«El Holocausto judío es —sin lugar a dudas— un genocidio sin precedentes; y para su prevención es necesario conocer, estudiar y socializar sus características, pues no se puede prevenir lo que no se conoce». —William Soto.


William Soto Santiago
Embajador Mundial de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz

A sus 91 años, el señor Salomón Schlosser narra ante un auditorio de jóvenes su dolorosa experiencia.

Antes de dar paso a su abuelo, Daniela (de 19 años) hace un llamado a la juventud presente en el auditorio para que aprecien el testimonio de vida de un hecho real. En su reflexión indica que quedan pocas personas que como el señor Salomón Schlosser pueden hablar en primera persona:

«Den 20 minutos del 100% de su atención, y no sólo se queden con la historia; porque no duden que eventualmente se van a encontrar con alguien que les diga que no pasó.  Tener esta información los hace responsables de difundirla, de que no vuelva a suceder, los hace responsables de no discriminar, de fomentar valores».

Tras un minuto de aplausos, el sobreviviente del Holocausto narró su historia; parte de ella hoy se encuentra tallada en una placa dorada junto a la Estrella de David que contiene las huellas palmares de su hija Raquel y su nieta Daniela. Estrella que fue develada como monumento para horrar su valentía.